13.12.09

Análisis de Resultados

Basándonos en los datos recolectados, principalmente en las pruebas de hipótesis, podemos detallar el siguiente análisis:

1. En general, los individuos hombres y mujeres, piensan que las personas religiosas consideran la infidelidad como algo malo o muy malo. Esto puede ser explicado por el hecho de que en las religiones existe un ambiente conservador, donde predominan los valores sociales, el cuidado de la familia, la confianza y el respeto mutuo, sobretodo en relaciones amorosas. Esta es solamente una percepción de los estudiantes respecto a las conductas infieles, considerando a la religión como un parámetro determinante.

2. La hipótesis que relaciona las experiencias de infidelidad que han tenido las personas cercanas (familiares o amigos) a un estudiante con la percepción que éste tenga de las mismas es rechazada, pero no en la misma proporción para los hombres y las mujeres. Es decir, que existe una diferencia determinada por el parámetro “sexo” de la persona, para aceptar o rechazar esta relación.

Si procediéramos a especular el porqué de este fenómeno, una posible respuesta sería el grado de “emocionalidad” o “sentimentalismo” que comúnmente se cree mayor en las mujeres que en los hombres. Por lo tanto, si los cercanos a una mujer han vivido de cerca una situación de infidelidad, ella demostrará un rechazo mayor hacia las conductas desleales, que si se tratase de los cercanos a un hombre. Sin embargo, sólo corresponden a posibles respuestas, por lo que antes de ser afirmadas deben ser probadas, alejándose un poco de la pregunta principal de investigación, cuyo objetivo son las percepciones sobre la fidelidad que tienen los estudiantes, pero a modo general entre hombres y mujeres.

3. Frente a la prueba que no rechaza la hipótesis de que la mujer es más discriminada que el hombre al momento de cometer una infidelidad, se pueden establecer las percepciones que tanto hombres como mujeres, para todos los años de estudio, poseen al respecto. Como no se rechaza la hipótesis, significa que la percepción de los individuos es que efectivamente existe mayor discriminación hacia la mujer.


En consecuencia, las percepciones acerca de la fidelidad que tiene los estudiantes, se determina de acuerdo al sexo que corresponda, sean hombres o mujeres, aunque para la mayoría de los casos suelen ser similares, debido a que se encuentran dentro de un mismo rango de edades y de ambiente sociocultural, donde los prejuicios y el grado de conocimiento según los años de estudios, es compartido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario